Creo que ahora mismo me es difícil expresar como me siento. Es impotencia por un lado porque él ni siquiera me escucha cuando hablo y apenas en un par de ocasiones he conseguido expresar, en un año y medio, como me siento. Y por otro es simplemente rabia porque llevo todo el año pendiente de él… y la verdad es que me encanta cuidarle, mimarle, y hacer malabares para que este bien la mayoría del tiempo. Me encanta porque este año me ha ayudado a olvidarme un poco de mis problemas, de todo lo que tenía en casa, del egoísmo de un sector de mis amigas, de los problemas en la familia. Pero también he sentido que a él mis problemas apenas le importaban porque cada vez que intento decir como me siento y el está implicado en mi malestar o en mi enfado lo lleva todo siempre a su terreno; nunca jamás tengo razón a la primera.
Tambien es culpa mía por centrarme cada dia en su bienestar aunque eso conllevara callarme muchas cosas que se han ido depositando dentro. No debí callarme, lo sé, pero muchas veces me callo porque se que el va a tirar de un lado del hilo y yo del otro y lo único que voy a conseguir es sentirme mal por decir lo que siento porque siempre me salta con ese típico…
-Es que María no puedo estar en todo; con lo que tengo en casa, la universidad, los exámenes…
O también: - ¿NO crees que exageras mucho?
Pero pensé que el que hubiera aprobado la mayoría de las asignaturas de la carrera, y la llegada de las vacaciones ayudaría a mejorar esto pero no solo no ha mejorado sino que siento que va de mal en peor…
Pasamos una semana maravillosa en la playa y pensé que al volver las cosas seria diferentes a como han sido todo este año pero la realidad al volver de Benalmádena ha sido bien diferente.
No solo su madre no le deja quedar entre semana, con 21 años (que sabiendo como es su madre no es demasiado sorprendente) sino que ni siquiera quiere que vaya a la biblioteca de donde el vive para estar juntos por lo menos un rato aunque sea estudiando porque literalmente “hace mucho calor y me da pereza subir” cuando esa es la única forma de vernos y que me da por pensar a mi… que simplemente no quiere verme.
Y cuando se lo digo su única respuesta es
- No ves que esto es muy difícil para mí.
Lo que yo siento apenas importa y no sé como hacérselo ver.